Golpes por mano propia pero sin denuncia


Página 12, 15 de febrero de 2018

Un hombre golpeó en la calle, y luego denunció, a un desconocido que acosaba por Whatsapp a su hija de 11 años. El hombre, Walter Rodríguez, había descubierto que el desconocido, Germán Maddoni Acosta, chateaba por teléfono con su hija, le pedía fotos y le mandaba imágenes suyas, por lo que se hizo pasar por la niña para acordar con él un encuentro, lo que sucedió ayer en Corrientes y Juan B. Justo, donde lo golpeó.

Ambos terminaron en la comisaría 27 de la Policía de la Ciudad, que labró actuaciones por grooming (acoso mediante Internet) contra Maddoni Acosta y por lesiones contra Rodríguez. Ayer, en distintas entrevistas televisivas, el padre de la niña dijo estar decepcionado “con la Justicia” porque el acosador está en libertad; fuentes judiciales aseguraron a este diario que en el caso no hubo denuncias previas al episodio callejero. Hasta última hora de ayer, en la causa por acoso –que recayó en la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas Nº 15 porteña– no se dictaron medidas; en tanto, el juzgado Nacional Criminal y Correccional 23, a cargo de la causa por lesiones, dispuso la identificación del padre de la chica. 

Por su parte, en diálogo con PáginaI12 la Asesora General Tutelar del Ministerio Publico Tutelar porteño, Yael Bendel, advirtió que, en un caso de grooming, una actuación por propia cuenta, sin dar parte a la Justicia, implica “correr el riesgo de cortar la prueba”. “El grooming es uno de los delitos de más fácil producción probatoria y la justicia actúa rápido. Sin hablar de este caso en particular, porque no lo conozco, sí puedo decir que en este delito hay varios temas. Para probarlo, hay factores objetivos que tienen que estar: la persona que miente con la edad, el acosador, tiene que estar conversando con la menor o al menos estar convencido de hacerlo. Sino es así, se puede complicar la causa. ¿Efectivamente estaba hablando con una menor de edad y acordando el encuentro? Eso influye. Cuando interviene la Justicia, las medidas de investigación van a probar el hecho objetivo y no va a haber duda de que el tipo que se hace pasar por un niño habla con un menor de edad. Eso tiene tipificación en el Código y es condenable”. El Código Penal establece que el delito de grooming preve penas de prisión de entre 6 meses y 4 años.

Rodríguez contó que, cuando su ex mujer lo puso sobre aviso de que su hija chateaba con un adulto que le pedía fotos, le proponía encontrarse y le “decía cosas fuera de lugar”, comenzó a hacerse pasar por la niña. Desde el teléfono de ella, lo invitó a seguir la conversación desde otro número porque, dijo, se estaba quedando sin batería. Entonces el chat siguió. “Él sabía que mi nena tiene 11 años, a cada rato se lo decía y me contestaba que no importaba, hasta mandaba fotos desnudo”, dijo Rodríguez en una canal de televisión. Además, contó, el hombre aseguraba a quien creía la niña que él era virgen. Luego, Maddoni Acosta le dijo “que vaya a su casa y e pasó la dirección; después (me dijo) que a su casa no podíamos ir porque estaba su mamá y que nos veamos en la esquina de la concesionaria de autos”, contó el padre de la niña.

Finalmente, Rodríguez acordó con Maddoni Acosta encontrarse en Corrientes y Juan B. Justo, y allí lo esperó “más de 20 minutos”. “Cuando llegó, le pregunté si estaba esperando a P., me dijo que sí y lo agarré a las piñas”, contó. Luego, “cuando estaba en el suelo, saqué el teléfono y le mostré su foto (la que Maddoni Acosta había enviado a quien creía una niña), me daba más bronca porque me lo negaba. Yo le decía que si era machito, que me mostrara el miembro a mí”.

En la escena intervino la Policía de la Ciudad, que llevó a ambos hombres a la Comisaría 27 y labró actuaciones por grooming contra Maddoni Acosta y por lesiones contra Rodríguez.

El padre de la niña criticó ayer por televisión la actuación de la Justicia, porque, dijo “no puedo creer que para que quede preso, él tenía que llegar a violar a mi hija. No sé por qué acá funciona todo tan mal que ya está libre, porque tengo todas las pruebas, tiene que morirse en la cárcel”.

Fuentes judiciales, sin embargo, aseguraron a este diario que, antes del episodio callejero, no se había radicado ninguna denuncia por grooming contra Maddoni Acosta.

Se puede consultar la nota aquí.