Ocho de cada 10 bebés de hasta 6 meses ya tienen fotos en las redes: advierten por los peligros


Clarín, 3 de febrero de 2019
Consejos de los especialistas para protegerlos de la sobreexposición, el acoso y el grooming.

"Tenemos que elegir bien qué parte de nuestras vidas compartimos y con quién. No es lo mismo lo que quiero que se entere mi mamá, mis amigos o el público en general. A veces, por cinco minutos de satisfacción exponemos todo, a través de plataformas que pueden usar la información de formas impensables en el futuro", concluye.

A partir de su aprendizaje y vivencias personales, el experto cerró sus cuentas en redes sociales -salvo Twitter- y opta por medios alternativos a las grandes empresas de internet, que no dejen registros ni huellas (como Tor, en vez de Google). No tener perfiles públicos, no compartir fotos de otras personas o sus hijos, y evitar generar perfiles para menores de edad son algunas de sus sugerencias.

Las estadísticas respaldan sus dichos. Según el estudio citado de Kaspersky Lab, el 23% de los latinoamericanos se han arrepentido después de una publicación vergonzosa, tomada en situaciones sociales, ya sea propia o que involucra terceros.

¿Cuáles son los problemas potenciales del sharenting?

Cyberbullying
La "dictadura del like"
Ser objeto de publicidades o memes
Problemas de autoestima
Resentimiento con de hijos con los padres
Robo de identidad
Depredadores sexuales
Morphing y grooming
¿Cómo podemos prevenirlos?

Educación digital de adultos y niños
Cuidado de la privacidad propia y ajena
Difusión y concientización
Contención familiar y escolar
Uso responsable de las redes por parte de los adultos
Elegir con quién compartir las fotos
Actuar frente a la sospecha de prácticas inapropiadas

Hace dos años, Mercedes dejó Buenos Aires y se mudó a Madrid con Luca, un joven español que conoció durante sus vacaciones. A mediados de 2018, la pareja tuvo su primer hijo, al que llamaron "Lorenzo", en honor a la sangre cuerva de su mamá.

En Buenos Aires, el bebé tiene muchos familiares que lo aman, pero todavía no pudieron verlo en persona. Todos ellos siguen el crecimiento del pequeño a través de las fotos y videos que los padres suben diariamente a sus redes sociales.
Al igual que Lorenzo, muchos chicos de hasta seis meses ya tienen fotos en Internet: 8 de cada 10, según una encuesta de la empresa de seguridad informática AVG. Algunos de ellos -el 5 % de los menores de dos años- también tiene un correo electrónico o un perfil propio en Facebook. Esto también perjudica a nenes y nenas más crecidos.

Aunque la intención de fondo sea mostrar momentos tiernos o divertidos, muchos adultos desconocen que otros usuarios ajenos a su círculo más cercano pueden perseguir fines maliciosos. De hecho, un sondeo de la compañía Kaspersky Lab indica que el 39% de los argentinos publica, por lo menos una vez al mes, fotografías de niños de su familia en situaciones con poca ropa (por ejemplo, en pañales, después de la ducha, en la pileta o playa, etcétera).
El fenómeno de exponer información e imágenes de nuestras criaturas está tan extendido, que ya tiene un nombre: sharenting. El término, incorporado al diccionario Collins en 2016, surge de la combinación de las palabras inglesas "share" (compartir) y "parenting" (criar).

La era digital trastocó todas las costumbres. Incluso cómo actuamos frente a nuestros hijos. Si antes sacábamos la cámara a rollo en cumpleaños y fiestas, hoy los celulares convierten cada ocasión en motivo de fotos, que terminan online.

Nora Schulman, directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de Derechos del Niño (CASACIDN), sigue este problema de cerca. En su opinión, los peligros potenciales de la sobreexposición en la web abarcan desde la dificultad para socializar en persona y el ciberbullying, hasta la explotación sexual. "Argentina es uno de los países con mayores situaciones de hostigamiento entre compañeritos, algunos trágicos. Las redes mediatizan este acoso, amplían su núcleo y lo llevan por fuera del ámbito escolar", explica la especialista.
La presencia de pederastas en las redes constituye otra de sus preocupaciones. Schulman destaca el compromiso de distintas instituciones nacionales e internacionales para combatir este flagelo, pero cree necesaria una mayor respuesta desde el Estado, así como una actualización de la legislación vigente, que contemple las realidades contemporáneas.

El titular de la ONG Grooming Argentina, Hernán Navarro, está convencido de que el grooming o acoso virtual es la nueva modalidad de abuso infantil. Según un relevamiento hecho por la organización, el 70% de los mayores ignora este "lado B" de la Internet y las herramientas de privacidad que tienen las plataformas. Esta situación contribuye a que los niños no sepan cuándo son víctimas, ni cómo denunciar. Además, lleva a naturalizar comportamientos indebidos, alimentando -como consecuencia indeseada- la impunidad de los agresores.

"Hay adultos que establecen lazos emocionales o de amistad con los chicos, muchas veces haciéndose pasar como uno de ellos. Es importante proteger los datos. Se han dado casos de robo de identidad o de secuestro de las imágenes, las cuales son usadas como material de pornografía infantil", desarrolla Navarro.
El abogado hace hincapié en que "las redes son un espejo de la sociedad" y advierte que la "reputación digital" es fundamental. Por ese motivo, los padres no deberían exhibir a sus hijos sin su consentimiento.

En el mismo sentido se pronuncia Yael Bendel, asesora general del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad: "Muchas veces, sin sospecharlo, los grandes publican fotos o cuentan cosas privadas de los chicos -como sus gustos o desempeño escolar-, que pueden afectar la intimidad de los menores, un derecho consagrado por la Constitución nacional y por la Convención sobre los Derechos del Niño. Los padres no pueden disponer de estos derechos, sino que tienen que garantizarlos y cumplirlos".

Schulman, Navarro y Bendel hablan de la urgencia de concientización, contención, amparo legal y un uso más responsable de las redes. Pero, ¿qué dicen los especialistas en seguridad informática?

​El activista de software libre Rafael Bonifaz señala que, mientras en el mundo físico es fácil definir la privacidad, en el entorno digital se hace más complicado. Bonifaz cree que los jóvenes deben comprender que "la privacidad es poder" y que no sirve controlar o prohibir, sino explicar.
"Tenemos que elegir bien qué parte de nuestras vidas compartimos y con quién. No es lo mismo lo que quiero que se entere mi mamá, mis amigos o el público en general. A veces, por cinco minutos de satisfacción exponemos todo, a través de plataformas que pueden usar la información de formas impensables en el futuro", concluye.

A partir de su aprendizaje y vivencias personales, el experto cerró sus cuentas en redes sociales -salvo Twitter- y opta por medios alternativos a las grandes empresas de internet, que no dejen registros ni huellas (como Tor, en vez de Google). No tener perfiles públicos, no compartir fotos de otras personas o sus hijos, y evitar generar perfiles para menores de edad son algunas de sus sugerencias.

Las estadísticas respaldan sus dichos. Según el estudio citado de Kaspersky Lab, el 23% de los latinoamericanos se han arrepentido después de una publicación vergonzosa, tomada en situaciones sociales, ya sea propia o que involucra terceros.

¿Cuáles son los problemas potenciales del sharenting?

Cyberbullying
La "dictadura del like"
Ser objeto de publicidades o memes
Problemas de autoestima
Resentimiento con de hijos con los padres
Robo de identidad
Depredadores sexuales
Morphing y grooming
¿Cómo podemos prevenirlos?

Educación digital de adultos y niños
Cuidado de la privacidad propia y ajena
Difusión y concientización
Contención familiar y escolar
Uso responsable de las redes por parte de los adultos
Elegir con quién compartir las fotos
Actuar frente a la sospecha de prácticas inapropiadas

Se puede consultar la nota aquí:

https://www.clarin.com/sociedad/10-bebes-meses-fotos-redes-advierten-pel...