Un espacio amigable para que los chicos puedan ser oídos

EL Ministerio Público Tutelar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (MPT) presentó una medida inédita en el sistema judicial: la puesta en marcha de las primeras Salas de Regulación Emocional y un Rincón Sensorial. La iniciativa busca acompañar a niñas, niños y adolescentes (NNyA) en instancias complejas como declaraciones testimoniales, peritajes psicológicos y encuentros vinculares en el marco del derecho a ser oído.

El tránsito por una institución judicial suele generar ansiedad, angustia y sobrecarga emocional, en especial para quienes atravesaron situaciones traumáticas o presentan necesidades de apoyo sensorial. Ante este escenario, la institución busca favorar la calma y la autorregulación para reducir las barreras de acceso a la justicia y garantizar un entorno accesible, amigable y adaptado a las condiciones del neurodesarrollo y la discapacidad.

Los nuevos ambientes cuentan con sectores diferenciados -una zona activa de movimiento, una zona pasiva para la calma y un espacio de transición– dotados de iluminación regulable, materiales táctiles, elementos de movimiento y herramientas de expresión. A través de este diseño, cada participante puede armar una “valija sensorial personal” con hasta tres objetos que usará como sostén durante el proceso.

El abordaje contempla un seguimiento continuo en tres momentos clave: antes, durante y después de la intervención judicial. Asimismo, se incorporó un Rincón Sensorial en la Sala de Espera con botellas sensoriales, pelotas antiestrés y tarjetas visuales para descomprimir los momentos previos.

Sobre la significación del avance, la Asesora General Tutelar, Carolina Stanley, afirmó que “el paso por la justicia puede ser una experiencia emocionalmente desafiante para los chicos que han sido víctimas o testigos de delitos y promover arquitecturas institucionales centradas en ellos, priorizando entornos amigables y respetuosos es una forma de eliminar barreras que impidan su acceso a la justicia, su derecho a ser oídos y a participar del proceso judicial”. “No alcanza con garantizar un espacio formal para hablar y ser escuchado, también es necesario considerar cómo se siente cada niño o adolescente, qué apoyos necesita y qué condiciones pueden facilitar su participación”, subrayó.

Por su parte, la Asesora Tutelar Adjunta, Laura Grindetti, remarcó que “la incorporación de estos espacios permite ampliar la mirada sobre la experiencia judicial. No alcanza con garantizar un espacio formal para hablar y ser escuchado, también es necesario considerar cómo se siente cada niño o adolescente, qué apoyos necesita y qué condiciones pueden facilitar su participación”.

Esta innovación se suma al modelo del MPT enfocado en la protección integral de derechos: la Sala de Entrevistas Especializada (SEE), el Programa de Perros de Terapia para Asistencia Judicial y los videos anticipatorios.

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