Inauguramos los primeros espacios sensoriales en el ámbito de la justicia
Con el objetivo de acompañar a Niñas, Niños y Adolescentes (NNyA) durante las distintas instancias de intervención judicial, inauguramos espacios sensoriales, de regulación emocional, que se suman a una serie de innovaciones como la Sala de Entrevistas Especializada, el Programa de Perros de Asistencia Judicial y los videos anticipatorios a la declaración testimonial que constituyen herramientas destinadas a garantizar el derecho de chicas y chicos a ser oídos.

Espacios diseñados para acompañar las emociones
El tránsito por una institución judicial puede generar ansiedad, angustia, incertidumbre o sobrecarga emocional. Estas experiencias pueden resultar especialmente desafiantes para quienes atravesaron situaciones traumáticas y por lo tanto, requieren de necesidades específicas de apoyo sensorial o ajustes para participar de una intervención.
Las Salas de Regulación Emocional, en este sentido, ofrecen un entorno pensado para favorecer la calma y la autorregulación, a través de estímulos sensoriales controlados y recursos adaptados a distintas necesidades. Estos espacios cuentan con sectores diferenciados: una zona activa, destinada al movimiento y la exploración; una zona pasiva, orientada a la calma; y un espacio de transición que permite acompañar progresivamente el ingreso y la salida.
Entre los recursos disponibles se incluyen iluminación cálida y regulable, diferentes texturas, elementos de movimiento, materiales táctiles, pelotas antiestrés, mantas, estímulos visuales, auriculares y herramientas para reconocer y expresar emociones.
La iniciativa también contempla un Rincón Sensorial en la Sala de Espera, destinado a ofrecer herramientas sencillas de regulación durante los tiempos previos a una intervención. NNyA encontrarán botellas sensoriales, materiales táctiles y tarjetas visuales con ejercicios de respiración, entre otros objetos.
La Asesora General Tutelar, Carolina Stanley, destacó la importancia de promover entornos adecuados para el ejercicio de sus derechos: “En el Ministerio trabajamos con una perspectiva de derechos, y en cada iniciativa nuestro foco está puesto en garantizar que niñas, niños, adolescentes y personas que requieren apoyo para el ejercicio de su capacidad jurídica puedan acceder a la justicia y hacer efectivos sus derechos. Sabemos que el paso por la justicia puede ser una experiencia emocionalmente desafiante para los chicos que han sido víctimas o testigos de delitos y promover arquitecturas institucionales centradas en ellos, priorizando entornos amigables y respetuosos es una forma de eliminar barreras que impidan su acceso a la justicia, su derecho a ser oídos y a participar del proceso judicial”.

Una propuesta adaptada a cada niña, niño o adolescente
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es reconocer que no existe una única manera de regular las emociones. Por ello, la propuesta contempla las características, necesidades y preferencias de cada NNyA, y se les brinda la posibilidad de explorar distintos elementos sensoriales.
A partir de esa experiencia, cada niña, niño o adolescente podrá seleccionar los recursos que le resulten más adecuados y conformar una “valija sensorial personal”, integrada por hasta tres objetos que podrá utilizar como apoyo durante el trabajo con profesionales del MPT. Este recurso permite respetar los tiempos y las preferencias de cada persona, en lugar de recurrir a respuestas estandarizadas.
El acompañamiento contempla tres momentos: antes, durante y después de la intervención judicial
Antes de una entrevista, evaluación o encuentro, el equipo profesional multidisciplinario podrá identificar las necesidades de apoyo y valorar qué recursos pueden sumarse. Durante la intervención, la niña, el niño o adolescente podrá utilizar los elementos seleccionados y, posteriormente, disponer de un momento de descompresión que facilite una transición cuidada luego de una instancia que pudo haber implicado un importante esfuerzo emocional.

Accesibilidad y participación: una justicia que contempla las necesidades de cada persona
Los espacios también están pensados especialmente para contemplar las necesidades de niñas, niños y adolescentes con discapacidad y condiciones del neurodesarrollo ya que constituyen un recurso de apoyo ante situaciones de ansiedad, angustia, sobrecarga sensorial o dificultades de regulación emocional.
La Asesora Tutelar Adjunta de Niñas, Niños y Adolescentes, Dra. Laura Grindetti se refirió a la iniciativa: “La incorporación de estos espacios permite ampliar la mirada sobre la experiencia judicial. No alcanza con garantizar un espacio formal para hablar y ser escuchado, también es necesario considerar cómo se siente cada niño o adolescente, qué apoyos necesita y qué condiciones pueden facilitar su participación. Porque garantizar el derecho a ser oídos también significa generar las condiciones para que puedan expresarse, participar y transitar el sistema de justicia con mayor bienestar y cuidado”.

La creación de los Espacios Sensoriales para la Regulación Emocional forma parte de un proceso de actualización de las prácticas institucionales del MPT, orientado a fortalecer la protección integral de derechos y generar mejores condiciones para la participación de niñas, niños y adolescentes.


