La Nación, 10 de abril de 2019
Las esperas de los trámites judiciales de adopción , que duran varios años, son hoy tan largas como hace por lo menos dos décadas. Los deseos de formar una familia se convierten en muchos casos en un proyecto de largo plazo -debido a las incontables trabas burocráticas- tanto para adultos que desean adoptar un niño como para los menores que desean salir de los hogares de tránsito.