Para ser franco
Página 12, 30 de enero de 2011
El asesinato de un hombre ante su hijito de 11 años desató una nueva oleada de histeria antijuvenil, con fuerte manipulación política y mediática. Su presunto autor tiene 15. Dos testigos lo vieron a esa hora comprar un chip. Autoridades provinciales intentaron secuestrar a su primo, de 14, para recluirlo en un instituto, y la policía amenazó a la abuela de ambos. La ley penal juvenil contiene las garantías de defensa en juicio cuya inexistencia permite estas arbitrariedades.
Por Horacio Verbitsky