La Nación, 19 de abril de 2011
Alicia Cytrynblum
Los delitos cometidos por chicos o chicas suelen generar gran impacto en la prensa y se aplican distintas palabras para nombrar a quienes los cometen. Desde "menores" hasta "niños pirañas" o "pibes chorros", entre otros términos peyorativos. A los otros, los que no tienen problemas ni los generan, se los llama simplemente "chicos o chicas". Es una separación simplista entre buenos y malos, que no contextualiza la situación social, familiar, ni la contención educativa. Es una cobertura de casos, no de procesos sociales, que no analiza -sin por ello justificar- cómo ese joven llegó al delito.